Como gastroenterólogo clínico especializado en diagnóstico digestivo, he acompañado a cientos de pacientes con molestias estomacales persistentes, ayudándolos a encontrar alivio y respuestas claras. Mi formación médica y mi práctica profesional en el estudio de enfermedades del sistema digestivo me han permitido comprender que muchos pacientes llegan con una duda recurrente: ¿tengo gastritis o una úlcera gástrica? Aunque ambas condiciones comparten síntomas, su manejo y tratamiento son muy distintos.
Si estás leyendo esto porque tienes molestias estomacales, sensación de ardor o incluso dolor después de comer, te invito a continuar. En este artículo te explicaré con detalle los síntomas de la úlcera gástrica, cómo diferenciarla de la gastritis, qué factores la provocan y cómo se diagnostica con precisión incluyendo estudios como la phmetría esofágica, así como las mejores opciones de tratamiento disponibles en una clínica especializada.
¿Qué es la úlcera gástrica?
La úlcera gástrica es una lesión abierta que se forma en la mucosa del estómago debido a un desequilibrio entre los factores agresivos (como el ácido gástrico o la bacteria Helicobacter pylori) y los mecanismos defensivos naturales del estómago. En otras palabras, cuando la mucosa que protege las paredes del estómago se debilita o daña, el ácido comienza a erosionar el tejido, generando una llaga dolorosa que puede sangrar o causar molestias severas.
A diferencia de la gastritis, que es una inflamación superficial del revestimiento gástrico, la úlcera implica una herida más profunda que puede extenderse a capas más internas. Esta diferencia es fundamental porque determina el tipo de tratamiento y el tiempo de recuperación. Detectarla a tiempo evita complicaciones como hemorragias, perforaciones o incluso obstrucciones digestivas.

¿Cuáles son los síntomas de la úlcera gástrica?
Los síntomas de úlcera gástrica pueden variar en intensidad, pero suelen manifestarse con dolor o ardor en la parte superior del abdomen, especialmente entre comidas o durante la noche. Este malestar tiende a aliviarse momentáneamente al comer o tomar antiácidos, aunque luego regresa.
Entre los signos y síntomas de úlcera gástrica más comunes se encuentran:
- Sensación de ardor estomacal persistente.
- Náuseas y, en algunos casos, vómitos.
- Sensación de pesadez después de comer.
- Pérdida de apetito o peso involuntario.
- Heces oscuras o presencia de sangre (en casos más graves).
Si te preguntas cuáles son los síntomas de una úlcera gástrica, recuerda que no todos los pacientes presentan los mismos signos. Algunas úlceras son “silenciosas”, especialmente en adultos mayores o personas que consumen antiinflamatorios frecuentemente. Por eso, realizar estudios especializados, como una endoscopia o phmetría, es crucial para obtener un diagnóstico certero.
Si presentas algún síntoma mencionado, puede tratarse de una úlcera gástrica, este es el momento ideal para realizarte una evaluación y tratamiento.
¿Cuáles son las causas de la úlcera gástrica?
Las causas principales de una úlcera gástrica son la infección por la bacteria Helicobacter pylori y el uso prolongado de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como el ibuprofeno o la aspirina. Ambos factores dañan la barrera protectora del estómago, facilitando la aparición de heridas en la mucosa.
También influyen otros factores como el estrés crónico, el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo o dietas ricas en alimentos irritantes (como café, picante o comidas muy grasosas). Aunque el estrés por sí solo no causa úlcera, puede agravar los síntomas de quienes ya la padecen.
¿Qué factores incrementan el riesgo de padecerla?
Existen condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar una úlcera gástrica, entre ellas:
- Historia familiar de úlceras o gastritis crónica.
- Infección previa por Helicobacter pylori.
- Uso frecuente de analgésicos o corticosteroides.
- Consumo habitual de tabaco y alcohol.
- Estrés físico o emocional prolongado.
La siguiente tabla resume los principales factores de riesgo y su impacto en la salud gástrica:
| Factor de riesgo | Efecto sobre el estómago | Prevención recomendada |
| Helicobacter pylori | Daño directo a la mucosa gástrica | Diagnóstico y tratamiento antibiótico oportuno |
| Medicamentos AINEs | Reducción de la protección gástrica | Usar protectores gástricos si son necesarios |
| Alcohol y tabaco | Aumento del ácido gástrico y retraso en la cicatrización | Reducir o evitar su consumo |
| Estrés crónico | Aumento de secreción ácida y tensión abdominal | Técnicas de relajación y buena alimentación |
¿Quién puede padecer una úlcera gástrica?
La úlcera gástrica puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente en adultos entre 30 y 60 años. Los hombres solían presentar más casos, pero en los últimos años se ha observado un aumento entre las mujeres, principalmente por el uso prolongado de analgésicos o antiinflamatorios.
Asimismo, personas con antecedentes de gastritis, infecciones digestivas o estrés laboral prolongado son más susceptibles. Si presentas molestias persistentes o antecedentes familiares de enfermedades gástricas, es recomendable acudir a una clínica gastroenterológica de confianza para una evaluación personalizada.

¿Cómo se diagnostica la úlcera gástrica?
El diagnóstico se basa en una combinación de historia clínica, examen físico y estudios complementarios. La endoscopia digestiva alta es la prueba más precisa, ya que permite visualizar directamente la mucosa del estómago y tomar muestras si es necesario.
En algunos casos, también se realizan pruebas de detección de Helicobacter pylori, estudios de sangre, heces o aliento. Y cuando existen síntomas de reflujo o dolor torácico atípico, se puede indicar una phmetría esofágica, un estudio que mide la acidez del esófago y ayuda a descartar otras causas del malestar.
¿Cómo se trata la úlcera gástrica?
El tratamiento depende de la causa. Si se confirma la presencia de Helicobacter pylori, se prescribe una terapia antibiótica combinada junto con inhibidores de la bomba de protones (IBP) para reducir la producción de ácido. En casos sin infección bacteriana, se ajusta el tratamiento según el origen del daño gástrico, evitando medicamentos irritantes y mejorando los hábitos alimenticios.
Además del tratamiento médico, el seguimiento con un gastroenterólogo es esencial. En mi práctica, recomiendo controles periódicos para confirmar la cicatrización de la úlcera y prevenir recaídas. También es importante adoptar una dieta balanceada, limitar el consumo de café, alcohol y picantes, y manejar el estrés adecuadamente.

Preguntas frecuentes sobre la úlcera gástrica
¿Cuáles son los síntomas de una úlcera gástrica más comunes?
Dolor abdominal, ardor, náuseas y sensación de llenura son los síntomas más frecuentes.
¿Los signos y síntomas de úlcera gástrica pueden confundirse con gastritis?
Sí. Ambas comparten molestias similares, aunque la úlcera suele causar dolor más intenso y prolongado.
¿Cómo puedo confirmar si tengo una úlcera gástrica?
Mediante estudios como endoscopia o phmetría esofágica, realizados por un especialista en una clínica confiable.
¿Los síntomas de úlcera gástrica desaparecen solos?
No. Sin tratamiento adecuado, pueden agravarse y causar complicaciones.
¿Qué debo evitar si tengo úlcera gástrica?
Evita el alcohol, el tabaco, los analgésicos sin prescripción y las comidas irritantes.