En este artículo quiero explicarte por qué duele el estómago cuando estás ansioso o estresado, cómo identificar los síntomas y qué hacer para aliviar el malestar. Si sientes que cada vez que atraviesas un momento de tensión tu estómago se convierte en tu enemigo, este contenido está hecho para ti.
Dolor de estómago por ansiedad o estrés
El dolor de estómago por estrés o ansiedad es una de las consultas más comunes en gastroenterología. Muchas personas describen una sensación de “nudo en el estómago”, presión abdominal o incluso espasmos. Este malestar puede aparecer en momentos de preocupación intensa, antes de una reunión importante, un examen o una situación emocionalmente demandante.
Cuando experimentamos estrés, el cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, que alteran la motilidad intestinal y la secreción de ácido gástrico. Esto puede causar dolor, inflamación, náuseas y cambios en el tránsito intestinal. No se trata de algo imaginario; es una respuesta fisiológica del organismo frente a la tensión emocional.

Síntomas de ansiedad en el estómago
Los síntomas de ansiedad en el estómago pueden variar de una persona a otra, pero generalmente incluyen malestar abdominal, distensión, gases, acidez y cambios en los hábitos intestinales. Algunas personas sienten ardor o presión justo debajo de las costillas, mientras que otras presentan diarrea o estreñimiento según cómo responda su sistema digestivo al estrés.
La ansiedad no solo afecta al estómago en el momento del episodio, sino que también puede provocar trastornos digestivos crónicos, como el síndrome del intestino irritable (SII). Este tipo de síntomas suelen empeorar cuando se combinan con una dieta irregular o falta de sueño, dos factores que también aumentan el estrés fisiológico del cuerpo.
Si presentas algún problema digestivo, este es el momento ideal para realizarte una evaluación y tratamiento.
Causas del estrés y la ansiedad en el estómago
El estrés crónico activa el sistema nervioso simpático, lo que prepara al cuerpo para una respuesta de “lucha o huida”. Aunque esto puede ser útil en situaciones de peligro, cuando ocurre constantemente, el estómago sufre las consecuencias. La reducción del flujo sanguíneo intestinal y el aumento del ácido gástrico pueden causar irritación y dolor.
Además, la microbiota intestinal —ese conjunto de bacterias que habita nuestro intestino— también se ve afectada por el estrés. Esto puede alterar la digestión y la absorción de nutrientes, provocando dolor de estómago, inflamación y malestar general.
Dolor de estómago
Cuando el dolor de estómago es causado por estrés o ansiedad, suele sentirse como una presión o ardor en la parte superior del abdomen. A diferencia de una gastritis infecciosa, este dolor aparece o se intensifica en momentos de tensión emocional. Es frecuente que los pacientes describan una sensación de “vacío” o “nudo” en el estómago antes de eventos estresantes.
En algunos casos, este tipo de dolor puede confundirse con otras patologías digestivas. Por eso es importante consultar con un especialista para descartar enfermedades como úlceras, gastritis o reflujo gastroesofágico.

Diarrea
La diarrea por ansiedad ocurre cuando el estrés altera la función normal del intestino. La liberación de hormonas de estrés acelera el tránsito intestinal, haciendo que el cuerpo expulse el contenido digestivo más rápido de lo normal. Esto genera evacuaciones frecuentes, acuosas y a veces acompañadas de cólicos.
A diferencia de una infección intestinal, este tipo de diarrea no suele acompañarse de fiebre ni vómitos, y tiende a mejorar cuando la persona se relaja o se aleja de la situación estresante.
Náuseas
Las náuseas causadas por ansiedad son otro síntoma muy común. El cerebro y el intestino se comunican constantemente a través del eje intestino-cerebro. Cuando hay ansiedad, esa comunicación se distorsiona, lo que provoca sensación de mareo, falta de apetito o incluso ganas de vomitar.
Estas náuseas pueden aparecer en momentos puntuales, como antes de una exposición o durante una crisis de pánico, y generalmente desaparecen cuando la tensión disminuye.
Tabla comparativa: causas físicas vs emocionales del dolor de estómago
| Tipo de causa | Descripción | Síntomas comunes |
| Física | Gastritis, úlceras, infecciones | Dolor constante, acidez, vómitos |
| Emocional (estrés/ansiedad) | Respuesta del sistema nervioso al estrés | Dolor intermitente, nudo, náuseas, diarrea |
Cómo calmar la ansiedad en el estómago
Aprender a calmar la mente es una de las formas más efectivas de aliviar el dolor de estómago por ansiedad. No basta con tratar el síntoma físico; es necesario abordar el origen emocional. Cambios en la rutina, ejercicios de respiración, alimentación balanceada y apoyo psicológico pueden marcar una gran diferencia.
También es recomendable evitar el exceso de cafeína, alcohol y comidas muy grasosas, ya que estos alimentos aumentan la producción de ácido gástrico y agravan los síntomas digestivos relacionados con el estrés.
Terapia psicológica para manejar los síntomas de la ansiedad
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las más efectivas para tratar la ansiedad. Este tipo de tratamiento ayuda a identificar los pensamientos negativos que desencadenan el malestar físico y enseña herramientas para gestionarlos.
Los pacientes que complementan su tratamiento médico con terapia psicológica suelen presentar una mejora significativa en la intensidad y frecuencia del dolor de estómago. En algunos casos, los resultados son visibles en pocas semanas.

Técnicas de relajación
Técnicas como el yoga, la meditación guiada y la relajación muscular progresiva pueden reducir la tensión acumulada en el cuerpo. Estas prácticas ayudan a normalizar la respiración, disminuir el ritmo cardíaco y relajar los músculos del abdomen, reduciendo el dolor.
Incorporar rutinas diarias de relajación —aunque sea por 10 minutos— puede mejorar no solo el sistema digestivo, sino también el bienestar general.
Respiración diafragmática y meditación
La respiración diafragmática consiste en inhalar profundamente expandiendo el abdomen en lugar del pecho. Esta técnica estimula el nervio vago, que ayuda a reducir la ansiedad y promueve la relajación del sistema digestivo.
Combinada con la meditación, esta práctica mejora la comunicación entre el cerebro y el intestino, reduciendo síntomas como náuseas, cólicos o diarrea inducidos por el estrés.
El dolor de estómago es frecuente; realízate una endoscopia con nuestros profesionales
Si el dolor de estómago persiste o se presenta de manera recurrente, es fundamental acudir a un especialista. A través de una endoscopia digestiva alta, es posible descartar lesiones en la mucosa gástrica o duodenal que podrían estar causando el malestar.
Nuestros profesionales están capacitados para identificar si tu problema es de origen físico o emocional, y brindarte el tratamiento más adecuado. No ignores las señales de tu cuerpo: un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia entre un tratamiento corto y una enfermedad crónica.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de estómago por ansiedad o estrés
¿Qué es el dolor de estómago por estrés?
Es un malestar abdominal causado por la respuesta del cuerpo ante situaciones de ansiedad o tensión emocional.
¿Por qué duele el estómago cuando estoy nervioso?
Porque el estrés activa el sistema nervioso simpático y altera la función digestiva.
¿Cómo puedo calmar el dolor de estómago por ansiedad?
Mediante respiración profunda, técnicas de relajación y apoyo psicológico.
¿El dolor de estómago por estrés puede ser grave?
Generalmente no, pero si es frecuente, conviene realizar una evaluación médica para descartar otras causas.
¿Qué diferencia hay entre un dolor de estómago emocional y uno físico?
El emocional aparece en momentos de tensión y desaparece al relajarse; el físico suele ser continuo y asociado a enfermedades digestivas.