En mi práctica clínica he visto cómo la pHmetría esofágica ha sido una herramienta fundamental para comprender con precisión los síntomas de acidez, ardor o regurgitación que muchos pacientes experimentan. A lo largo de los años, he acompañado a cientos de personas que llegan con incertidumbre sobre este estudio, y mi objetivo con este artículo es explicarles de manera clara, cercana y profesional qué es una pHmetría, cómo se realiza, qué se siente y cómo interpretar sus resultados.
Si estás a punto de realizarte una pHmetría de 24 horas o estás considerando hacerlo, este artículo te servirá como una guía completa para resolver tus dudas, disminuir la ansiedad previa al examen y ayudarte a elegir una clínica de confianza. Conocer cada paso del procedimiento te permitirá vivirlo con tranquilidad y obtener los resultados más precisos posibles para cuidar tu salud digestiva.
¿Qué es una pHmetría?
La pHmetría es un examen médico que evalúa la cantidad de ácido que refluye desde el estómago hacia el esófago durante un período de 24 horas. En términos simples, se trata de un estudio que mide el pH (nivel de acidez) dentro del esófago para determinar si existe reflujo gastroesofágico patológico.
En mi experiencia, muchas personas llegan preocupadas porque sienten ardor o tos persistente y no logran identificar la causa. La pHmetría esofágica es, en esos casos, la herramienta más confiable para confirmar si el ácido del estómago está ascendiendo hacia el esófago y dañando su revestimiento. Es un estudio mínimamente invasivo y muy seguro, que se realiza con equipos modernos que garantizan precisión en los resultados.

¿En qué consiste?
El procedimiento de pHmetría 24 horas implica la colocación de una sonda muy delgada a través de la nariz que llega hasta el esófago. Esta sonda está conectada a un pequeño dispositivo que registra los niveles de acidez a lo largo del día y la noche.
Durante esas 24 horas, el paciente puede realizar sus actividades cotidianas: trabajar, dormir, comer y moverse normalmente. El objetivo es obtener una medición real de cómo se comporta el ácido en el esófago en un día típico. En algunos casos, utilizamos una versión inalámbrica conocida como pHmetría con cápsula Bravo, que se adhiere al esófago y envía los datos sin necesidad de cables, aumentando la comodidad del paciente.
| Tipo de pHmetría | Descripción | Duración promedio | Ventajas |
| pHmetría convencional | Usa una sonda nasal delgada | 24 horas | Mayor precisión y control continuo |
| pHmetría inalámbrica (cápsula Bravo) | Cápsula adherida al esófago | 48-96 horas | Mayor comodidad, sin cables visibles |
¿Por qué se realiza?
La pHmetría esofágica se realiza principalmente cuando existen síntomas persistentes de reflujo o cuando se necesita confirmar el diagnóstico antes de una cirugía antirreflujo. También se indica en casos de dolor torácico no cardíaco, ronquera, tos crónica o sensación de “nudo” en la garganta.
Además, este estudio permite determinar si los medicamentos que reducen el ácido (como los inhibidores de bomba de protones) están funcionando correctamente. En resumen, la pHmetría 24 horas ofrece información precisa para diseñar un tratamiento personalizado y efectivo.
Si presentas algún síntoma de reflujo, este es el momento ideal para realizarte una evaluación y tratamiento.
Preparación para la pHmetría
Antes del examen, es fundamental seguir ciertas indicaciones para asegurar resultados confiables. Generalmente, se recomienda suspender medicamentos que reduzcan la acidez (omeprazol, esomeprazol, etc.) entre 48 y 72 horas antes del procedimiento, salvo que el médico indique lo contrario. También se sugiere evitar alimentos muy grasosos o picantes el día previo.
El paciente debe acudir con ropa cómoda y, en algunos casos, en ayunas. En nuestra clínica de endoscopia avanzada, se le explicará el procedimiento paso a paso y se le colocará la sonda bajo anestesia local en la nariz, para minimizar cualquier molestia. La pHmetría esofágica no requiere hospitalización, y el paciente puede regresar a casa el mismo día.

¿Qué se siente durante el examen?
Una de las preguntas más comunes que recibo es si la pHmetría duele. La respuesta es no. Lo que suele sentirse es una leve molestia al colocar la sonda, similar a la sensación de tener un pequeño tapón en la nariz o de haberse pasado agua por la vía nasal. Esa sensación desaparece rápidamente a medida que el cuerpo se acostumbra.
Durante el registro de 24 horas, algunos pacientes refieren una ligera incomodidad al tragar o hablar, pero es completamente tolerable. Lo importante es mantener las rutinas normales, comer en los horarios habituales y registrar en una libreta los momentos en que se presentan síntomas (acidez, tos, dolor, etc.) para correlacionarlos con los datos del estudio.
Significado de resultados: qué es normal y qué no lo es
Al interpretar los resultados de la pHmetría 24 horas, se analiza cuánto tiempo el pH estuvo por debajo de 4 (lo que indica acidez) y cuántos episodios de reflujo ocurrieron durante el día y la noche. En un paciente sano, el esófago permanece con un pH superior a 4 la mayor parte del tiempo.
Cuando se detectan múltiples descensos de pH o períodos prolongados de acidez, se confirma el diagnóstico de reflujo gastroesofágico patológico. En estos casos, se recomienda ajustar el tratamiento médico o evaluar opciones quirúrgicas, dependiendo de la severidad y los síntomas del paciente.

Preguntas frecuentes sobre la pHmetría
¿Qué es una pHmetría y para qué sirve?
Es un estudio que mide el nivel de acidez en el esófago durante 24 horas para diagnosticar reflujo gastroesofágico.
¿Cómo se realiza una pHmetría 24 horas?
Se coloca una sonda delgada por la nariz hasta el esófago para registrar los niveles de pH durante un día completo
¿La pHmetría esofágica duele?
No. Puede generar una leve molestia inicial, pero es un procedimiento seguro y bien tolerado.
¿Cómo debo prepararme para la pHmetría?
Debes suspender ciertos medicamentos y evitar comidas grasosas o picantes antes del examen, según las indicaciones médicas.
¿Qué significan los resultados anormales en una pHmetría?
Indican que el ácido del estómago sube hacia el esófago con frecuencia, confirmando un reflujo patológico.